SEXUALIDAD HUMANA
Definiciones históricas del hombre
AMOR, AFECTO Y SEXUALIDAD
- Educación para la identidad (para la «tarea» de ser hombre o mujer de acuerdo al mandato genético).
- Educación para la procreación (anotando que el ser humano, en cuanto persona, no se «reproduce» sino que procrea, palabra que en sí encierra la consideración de la verdadera dignidad del acto de dar vida a un nuevo ser humano).
- Educación para el amor (otra vez el amor, que posibilita ubicar la sexualidad en su verdadera dimensión: la de salida de sí y encuentro con el otro).
b) Comunicación: La unidad habla del aspecto fundamental que da sentido a la comunicación: una caricia con afecto es infinitamente más que simplemente «pasar una piel sobre otra» o una palabra agradable más que «un conjunto de sonidos».
2. Actividades psíquicas (o psicológicas)
3. Actividades espirituales (las que tienen que ver con el entender y el querer)
Al dinamismo psicológico corresponde el valor sexual.
Al dinamismo espiritual corresponde el valor personal.
Muchas son las definiciones que la historia del pensamiento filosófico, cultural y científico ha dado del ser humano.
Con Max Scheler se da un hecho importante, y es la sistematización de un conjunto de conocimientos acerca del hombre en conexión con los hallazgos de las ciencias humanas. Esto lo ratifica él mismo con estas palabras: "Poseemos, pues, una antropología científica, otra, filosófica y otra, teológica, que no se preocupan una de la otra. Pero no poseemos una idea unitaria del hombre...
El panorama al que nos referíamos es el siguiente: En
la filosofía Griega, para Platón, el hombre es un dualismo dicotómico según el
cual el alma o facultad intelectiva se vincula accidental y transitoriamente
con el cuerpo hasta el momento de la muerte cuando "vivirá fuera
del cuerpo en mansiones más hermosas, imposibles de describir" Para
Aristóteles: "Es, pues, necesario que el alma sea sustancia y
forma de un cuerpo natural que tiene la vida en potencia ... el alma será la
perfección primera y el primer acto (entelequia) de un cuerpo natural... el
alma, pues, no es separable del cuerpo... el alma es principio de las funciones
mencionadas y se define por ellas, esto es, por la nutritiva, la sensitiva, la
mental y el movimiento"
En el Cristianismo,
para San Agustín el hombre es imagen de Dios: "Son tres las partes
de que consta el hombre: espíritu, alma y cuerpo, que por otra se dicen dos,
porque con frecuencia el alma se denomina juntamente con el espíritu; pues
aquella parte del mismo racional, de que las bestias carecen, se llama
espíritu". Para Santo Tomás, el hombre es una unidad substancial
de alma y cuerpo.
Esta breve historia de la antropología nos muestra una serie de
definiciones del ser humano, a través del pensamiento filosófico y científico.
Definiciones como, animal racional, animal político, animal social, animal de
trabajo, animal lingüista, animal individual. Hoy se habla de animal técnico.
Descubrimos, entonces,
que todas estas definiciones sumergen al hombre en una tautología que tiene su
origen en "el ser es y el no ser no es" de Parménides y que se ha
introducido en todas las filosofías y sistemas de la historia del pensamiento
humano: Tan tautológico es decir, por ejemplo, "el hombre es el hombre" como decir "el
hombre es un ser consigo o para sí" o, incluso, decir "el hombre es
un ser para la sociedad". El ser humano o es un ser para Dios o no lo es
para nadie o, si se prefiere, para el cementerio.
Si damos una mirada
descriptiva al panorama cultural, sociológico, étnico, etc. de nuestro planeta,
acerca de la sexualidad, es decir, de cómo esta es vivida dentro de una
cultura, de un pueblo, de un clan e incluso entre dos individuos, hombre y
mujer, de la misma familia cultural; descubrimos que para ninguno de los dos
tiene el mismo significado, y que, de hecho, para una misma persona no tiene el
mismo significado en momentos diversos. Y esto por una razón sencilla, como
dice el Dr. F. Montiel A., y es que
" hacer el amor es también comunicación y, como acontece con las palabras,
algunas personas se comunican mejor que otras". A esto se une el hecho de
que la situación psicológica de la persona no es siempre la misma y, por tanto,
no hay la misma predisposición al acto sexual.
Nos quedaría aquí solamente una objeción a la expresión "hacer
el amor", de acuerdo con la estructura antropológica del hombre, que
expondremos a continuación. El
amor es acto del espíritu, no es un acto psicológico y, por tanto, no habría
que confundirlo con el afecto. El afecto se explica en el mundo animal también,
y a veces con un orden mayor, por la sencilla razón de que el animal, al no
poseer un espíritu y, por tanto, no poseer libertad, no tiene que decidir en
cada momento el acto que tiene o no tiene que realizar. El desorden
afectivo se debe a una mala formación y administración de la libertad. Este
problema, tan fundamental, no parece que lo tenga el animal en general. La
libertad tiene que ser formada por el amor, para que esté bien formada.
En la sexualidad, en cambio, vamos mucho más allá: aquí estamos hablando
también de genitalidad, pero, al mismo tiempo, hablamos de un
conjunto de características psicológicas, -afectivas,
sentimentales, emocionales, socio-culturales- y espirituales. Queda
involucrado, en la sexualidad, todo el ser humano: el ser humano integral, sin
desconocer que, desde el punto de vista biofisiológico, psicológico y
espiritual, el hombre y la mujer viven el acto sexual complementándose, en
principio de complementariedad; si bien no son iguales, idénticos, sí son
complementarios. Como diría López Quintás, es un encuentro ..
¿Es educable, entonces, la sexualidad? ¿Cómo hacerlo?. A mi parecer,
habría que recurrir a una sana concepción de la estructura antropológica del
ser humano. Aclarar, por ejemplo, qué relación existe entre biología y
psicología: si las dos se explican o se pueden explicar evolutivamente. Si hay
una interrelación psicofísica entre las dos. Aclarar, también, la relación que existe entre la mente,
la voluntad y el cerebro, si la mente y la voluntad son facultades al servicio
de la persona o son más bien de naturaleza espiritual, como se nos ha enseñado
comúnmente; es decir, si lo espiritual se agota en ellas y solo en ellas, o hay
algo más, presente en el ser humano, que nos explique mejor, por ejemplo,
nuestra libertad, la filiación divina, las virtudes teologales y morales, los
atributos, etc
SEXUALIDAD Y PERSONA
El significado etimológico del término 'sexo' y 'sexual' pueden darnos
ya algunas indicaciones, desde el punto de vista fisiológico y psicodinámico,
tal y como es observable en la base del comportamiento. Sexo y sexual, vienen
del término latino 'sectus', esto es 'cortado', 'separado', 'distinto'. Lo
femenino y lo masculino, entonces, serían, desde lo fisiológico, dos
expresiones de una misma naturaleza originalmente andrógina, que se especializa
dando origen a dos realidades.
La Organización Mundial de la
Salud, hablando de la salud sexual, da esta definición: "Es el
producto de la integración de los aspectos somáticos, afectivos, intelectuales
y sociales del ser sexuado de tal modo de llegar a un enriquecimiento de la
personalidad humana, de la comunicación y del amor". ¿Cuál es la concepción de la estructura antropológica del humano que usa
dicha Organización? Para esta, el ser humano es un compuesto de biología,
afecto y mente, y todo puesto en relación con la sociedad.
CAMPO DE LA SEXUALIDAD
El
concepto de la sexualidad no está reducido a la relación sexual. Tenemos que
empezar por ubicarnos en el todo y no quedarnos con la parte: es cierto, la
sexualidad tiene que ver con el acercamiento del hombre y la mujer y las
relaciones físicas (a las que en primera instancia se suele reducir la
sexualidad) pero no se agota allí. Debemos decir que la sexualidad está con
nosotros desde el momento de la concepción, es decir desde que se une óvulo y
espermatozoide. Por eso en el acta de nacimiento figura: sexo masculino o sexo
femenino. Pero aquí de nuevo se tiene que repetir la advertencia anterior: no
podemos reducir esta identidad sólo al plano físico. Cuando hablamos de
identidad nos referimos a ese núcleo íntimo que nos hace ser varones o mujeres
y del que brota todo lo demás.
CONCEPTO DE SEXUALIDAD
Para
acercarnos a un buen concepto de sexualidad utilizaremos dos definiciones
complementarias entre sí.
Como
muchas otras realidades miraremos a la sexualidad como dato (datum = lo dado) y
como tarea. Dato y tarea son, como la vida misma, dos caras de la misma moneda:
lo que recibimos y lo que debemos hacer con eso que recibimos.
DATO: La sexualidad es el
conjunto de aspectos que abarcan a toda la persona humana, en la unidad de su
cuerpo y de su alma espiritual, y que la configuran como hombre o como mujer.
De aquí se deriva una fuerza interior que
está referida a la afectividad, a la capacidad de amar y a la aptitud para
relacionarse con los demás.
Es la expresión de la totalidad de la
persona. Maneras determinadas de sentir, amar y reaccionar que, tanto en el
hombre como en la mujer son distintas.
TAREA:
Es el dinamismo creador e
integrador de la persona humana, en sí misma, con el otro y con la sociedad,
cuya energía nace y se alimenta del AMOR, y su guía es la virtud de la castidad en pleno
ejercicio de su libertad responsable (D'Agostino).
LA EDUCACIÓN SEXUAL
Es
importante establecer algunos criterios acerca de lo que es la educación
sexual. Su justificación es sencilla: la sexualidad en cuanto dato necesita un
acompañamiento correcto para lograr el más grande despliegue posible. Por ello
es necesaria una educación sexual y es de máxima importancia que esta educación
sea acertada. Para tener mayores elementos de juicio comencemos con una
definición:
"Todo
aquello que una persona necesita aprender (conocimiento y actitud) desde que nace
y que le capacita para llevar una vida feliz con una pareja estable y
permanente". (Vollmer y col.)
Esta educación no se agota en la
transmisión de información sino que debe estar orientada a la formación de
actitudes positivas. Obviamente la información debe reflejar necesariamente la
verdad pero también la conducta de los educadores (padres, maestros,
profesores, etc.) debe ser lo suficientemente coherente como para generar
virtudes.
Se debe superar el paradigma de educación
sexual que ha estado centrado (y en algunos casos sigue centrado) en el
genitalismo (descripción muchas veces irresponsable de los órganos sexuales y
su funcionamiento ) y la «reproducción» (que queda reducida a la
anti-concepción).
En su
lugar responde más a la naturaleza humana centrar la educación sexual en tres
pilares:
LA PERSONA HUMANA
Para
entender la sexualidad hay que empezar comprendiendo a la persona humana. Por
eso hemos querido poner el eje en dos puntos fundamentales:
a)
La unidad cuerpo-alma espiritual de la persona humana.
b) El triple dinamismo operativo o tres niveles de acción de la persona.
Por tanto el cuerpo no es malo
ni fuente de pecado. No se puede entonces desvirtuar la unidad natural
dividiendo alma y cuerpo, como si el alma fuera buena y el cuerpo malo. Si se
separan ya no hay persona, ya no hay una realidad viva y existente. De ahí que
es igualmente falso tratar al alma como si fuera "toda la persona" o
al cuerpo como si fuera "toda la persona".
)
Responsabilidad: todo lo que «se haga» a un «cuerpo»
se lo está haciendo a la persona entera (y quien lo hace es una persona
entera). Sería ridículo que cualquiera de nosotros luego de darle una bofetada
a otro tratara de argumentar en su favor: "No fui yo, fue «mi mano»;
además que te quejas si le pegué solamente a tu cuerpo". La respuesta más
lógica sería: "Nada de cosas, tú me pegaste a mí".
B.-
EL HOMBRE UN SER INTEGRAL (TRIPLE DINAMISMO OPERATIVO: BIO-PSICO-ESPIRITUAL)
Ya hemos visto cómo el hombre es una
unidad de partes. Ahora vayamos a otra constatación. A primera vista podemos
comprobar que el hombre, siendo uno, realiza diferentes tipos de actividades.
No es lo mismo el acto reflejo luego de un golpe en la rodilla, el sentir ganas
de llorar o el pensar en alguien que amamos.
Tomando en cuenta características comunes
de la diversidad de operaciones que puede realizar el ser humano en todo
momento, estas se pueden
agrupar en tres niveles:
1.
Actividades físicas (corpóreas, somáticas o biológicas)
1. Las «actividades» físicas suceden en
nosotros (como el arco reflejo, el latido del corazón, etc.): en ellas no
interviene para nada la libertad.
2. En las actividades de tipo espiritual
se nota exactamente lo contrario ya que todo lo que hacemos con nuestra
inteligencia y nuestra voluntad es enteramente nuestro (lo cierto es que nadie
ama a algo o a alguien "si no quiere"): es el ámbito por excelencia
de la libertad.
3. El grupo de las actividades
psicológicas es especial ya que comparte características de los otros dos
niveles. El psicológico es el nivel que abarca los sentimientos, las pasiones,
los estados de ánimo, etc.. El origen de este nivel nos remite a su relación
con los otros dos. Vayamos a lo ejemplificado en el libro «Construyendo mi
personalidad»:
Basar
la educación en este concepto es estimular así el dominio sobre uno mismo,
fundamento de la verdadera libertad.
El
proceso que debemos constantemente llevar adelante hacia el equilibrio, es lo
que llamamos integración: entre lo que sabemos que nos conviene, lo que
sentimos como bueno y lo que en definitiva hacemos. El lograr el equilibrio que
supone la integración es lo que desemboca en la adquisición de la virtud. La
armonía de las partes lograda gracias a una acción buena o conforme a los
valores posibilita que en lo sucesivo acciones buenas de ese tipo sean más
fáciles de realizar. Esto es una virtud: repetir actos buenos hasta que tenemos
una cierta costumbre a hacerlos y entonces son más sencillos. Los actos buenos
son reconocibles porque son los que coinciden con la naturaleza humana en
sentido positivo.
CRECIMIENTO EN EL AMOR
A partir de la comprensión que tenemos de
la persona (quien es sexuada y actúa desde esta sensación), podemos ver todo un
desarrollo que nos va a ayudar a entender el fenómeno del amor.
Por
ello partamos de la base del ejemplo de la pirámide y los niveles de acción. A
cada nivel de acción corresponderán valores, emociones y productos de esas
emociones que nos ayudarán a completar un cuadro ordenado de lo que por lo
general sucede en nuestro interior.
VALORES
Los
valores son características que tienen o poseen las cosas y las personas. Estas
"características" impactan en nosotros que descubrimos su
importancia.
Cuando una persona se pone en relación con
otra de sexo complementario entran en juego sus dinamismos, su ser
bio-psico-espiritual. Correspondientemente con sus dinamismos, la persona
encarna unos valores con características muy definidas. Conociendo qué valor es
el que está en juego podremos reconocer de qué tipo de relación se trata y qué
podemos esperar de ella.
Al
dinamismo físico corresponde el valor corporal.
¿Cuál es verdadero valor del
cuerpo? El cuerpo tiene que «transmitir» a la persona: ni se debe ocultar
totalmente ni se debe usar como «herramienta» para llamar la atención. En el
último caso solamente estaría mostrando un cuerpo como puede haber muchos.
VALOR
PERSONAL: Se relaciona directamente con el
nivel espiritual: este es el valor más importante que tiene toda persona.
Todos somos conscientes de que quienes nos
rodean son personas. Esto implica que cualquier reacción física o psicológica
se tiene que elevar al nivel personal para cobrar verdadero sentido humano.
Básicamente
este valor nos dice: "Más allá de que me guste su cuerpo o me sienta bien
con él o ella, lo más importante es que es una persona, y eso es lo que la hace
verdaderamente valiosa".
ARTICULO
La sexualidad abarca nuestro vida en muchos puntos,desde que nacemos hasta los últimos años de vida,que con el pasar de los tiempos se manifiesta de diferentes formas La sexualidad se encuentra de modo diverso, distinto, pero complementario, en el hombre y en la mujer. Ha sido entregada de este modo en la actualidad la sexualidad es un tema muy amplio para algunos países y especialmente para los jóvenes quienes son los mas expuestos al tema,al mismo tiempo en otros países se le ha dado un mal manejo en cuanto a la enseñanza y abordaje .En nuestro país a un es un poco difícil hablar de la sexualidad porque se trata como un tabú ,fuera de eso se incrusta la religión y la cultura. sin embargo con una buena metodología de enseñanza se ha logrado llevar el tema a la sociedad.

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