EL SENTIDO Y SIGNIFICADO DE LA EXISTENCIA HUMANA Y EL
ESCÁNDALO DEL SUFRIMIENTO
La existencia humana encierra algo más,
algo que no podemos ver ni tocar. Hablamos de las cosas que realmente trascienden,
traspasan fronteras y perduran en el tiempo.
Todo
en el mundo es y existe. Lo que diferencia al
ser humano del resto de las especies es la capacidad de elegir y la conciencia de sí. Siempre está sujeto a decidir entre una u otra cosa. Esa es su libertad y
como ente individual inserto en una sociedad debe asumir la responsabilidad de
sus actos. La manera en que el hombre se rige moralmente, su patrón de
conducta, es lo que llamamos ética.
La idea actual del hombre y la existencia
humana, no es más que el resultado de cómo ha evolucionado este mismo
pensamiento. La historia nace con la necesidad de conocer todas
aquellas experiencias que nos han llevado a ser lo que somos hoy.
ÉTICA
Y EXISTENCIA HUMANA.
La
ética nace en la Edad Media como una valoración moral de los actos humanos. Se
refiere principalmente al comportamiento humano,a su categorización como bueno
o malo. Pero la ética no surge para difundir una serie de normas sobre cómo
vivir, para eso puede tomarse alguna religión o simplemente las leyes. La ética
tampoco surge para crear ciudadanos moralmente correctos, ni mucho menos
moralmente incorrectos. La ética sirve como patrón para el libre albedrío.
Está
claro que existen patrones generales de conducta que promueven la sana
convivencia y que la humanidad ha adoptado como una parte más de la vida en
sociedad. Pero también es cierto que cada quien debe vivir su propia vida,
desarrollar su propia existencia, teniendo en cuenta que la propia libertad
termina cuando empieza la del otro.
CIENCIA
Y EXISTENCIA HUMANA.
Sin duda los conocimientos que poseemos
hoy en día nos han permitido lograr cosas que hace cien años habrían sido
imposibles de imaginar siquiera.
Cada
una de las ramas del árbol de la Ciencia comprende un vasto campo de
conocimiento, en ocasiones tan amplio que no basta solo una disciplina para
estudiarla.
Gracias
al desarrollo de las ciencias, la humanidad ha conquistado todos los ambientes
de la Tierra y una pequeñísima parte del espacio exterior. Lugares muy
distantes uno de otro están conectados permanentemente y en los últimos años,
de manera más expedita gracias a la incorporación masiva de Internet. La ciencia ha permitido curar
enfermedades y salvar vidas que hasta hace algunos años eran imposibles de
salvar. Con la ayuda de la ciencia existe la posibilidad , en la práctica, de
romper las barreras del sonido y en teoría las del tiempo. El conocimiento de la especie, de
nuestras conductas es cada vez menos misterioso gracias a la psicología, la
sociología y la historia entre otras cosas. Lo
más importante de destacar, es que a pesar que las ciencias están fundadas en
pilares distintos, es la interacción de todas aquellas la que nos lleva a un
conocimiento global
El desarrollo de las
ciencias nos permite obtener un mayor conocimiento y responder una serie de
incógnitas. Pero también es cierto que una pregunta resuelta conduce a muchas
más por resolver.
SENTIDO DE LA VIDA HUMANA
El sentido de la vida constituye una cuestión filosófica y sobre el
objetivo y el significado de la vida, o de la existencia más en general. Este
concepto se puede expresar a través de una variedad de preguntas, tales como ¿Por qué estamos aquí? o ¿Qué
es la vida?. Ha sido objeto de un gran estudio filosófico, científico, psicológico y teológico, e
incluso literario a lo
largo de la historia. Esta cuestión ha recibido un gran número de respuestas
desde diferentes puntos de vista, junto con los orígenes culturales e
ideológicos de cada civilización.
El
sentido de la vida está profundamente mezclado con las concepciones filosóficas
y religiosas de la existencia, la conciencia y la felicidad, y
afecta a muchas otras cuestiones tales como el significado simbólico, la antología, el valor, el propósito, la ética, el bien y el mal, el libre albedrío, las concepciones de Dios, la existencia de Dios, el alma y el más allá. También
desde el Humanismo y la literatura son
amplias las aportaciones y reflexiones sobre el sentido de la vida.el sentido del dolor , el sufrimiento y el dolor HUMANO: IGNACIO T. LUCERO
PERSPECTIVA PSICOFÍSICA
DEL DOLOR
Sobre este tema la ciencia ha hecho aportes importantes. Aquí
solo señalaremos unas pocas consideraciones. El dolo biológico y físico, se
manifiesta como reacción a un estímulo sensitivo perjudicial. “El dolor es un daño, sentido”.
Toda experiencia dolorosa deja un recuerdo importante, no en cuanto dolor
propiamente dicho, sino en tanto que experiencia dolorosa. Esa huella no puede interpretarse
como algo innato, sino adquirida; y en tanto que adquirida, puede condicionar
determinados tipos de actitudes frente a futuras situaciones dolorosas.
NATURALEZA DEL DOLOR
El dolor es un acto de la subjetividad, un sentimiento. Santo
Tomás señala diesisiete instancias afectivas. Dice: “los hombres son víctimas de
muchas deficiencias” porque su fuerza y energía vital son limitadas, todo
movimiento vital consume una parte de ellas. San
Agustín lo define como un sentimiento que resiste a la división. En primer
nivel el dolor corporal intenso, patentiza en nuestra conciencia la unidad
substancial de la persona; que se revela contra su disgregación. Por su parte,
Bergson considera al dolor como sensación local impotente. La tendencia
a la huida que provoca el estímulo doloroso está enlazada con la imposibilidad
de sustraerme a la realidad dolorosa; el dolor rompe la unidad de la persona.
En un segundo nivel, la experiencia dolorosa es mucho más rica
que la mera sensación de dolor. Esta última es siempre dolor exterior, causado
por un mal que es contrario al cuerpo y percibido por los órganos corporales,
mientras que la quiebra y el desgarro íntimo del afligido son dolor interior, o
sea sufrimiento. En el sufrimiento o dolor interior, interviene la memoria, la
imaginación y la inteligencia.
TIPOS DE DOLOR
Freud distingue tres fuentes principales del
dolor: la
enfermedad que nos hace descubrir nuestra finitud; las agresiones del mundo
exterior que nos hacen descubrir nuestra pequeñez e indefensión; las
relaciones con el prójimo que nos descubre la injusticia.
Por su parte, Scheler señala
cuatro estratos en la persona: somático, vital, psíquico, espiritual. De acuerdo con estas dimensiones existen cuatro sentimientos
fundamentales: sensoriales, corporales y vitales, del Yo y de la persona. El
dolor es un sentimiento del primer estrato, sensorial, referido al yo, pero no
a la persona. Esa sería la diferencia
entre dolor y sufrimiento (cuarto estrato). Y no solo por su intensidad,
sino por su duración. El sufrimiento devora todas las perspectivas de futuro, la
indeterminación de un horizonte sin dolor, afectando a ese estrato espiritual y
produciendo tristeza.
Santo Tomás señala que la apetencia de placer y el
anhelo de unidad o amor es causa del dolor, ya que este es un sentimiento que
resiste a la división de resistencia de la voluntad y de la sensibilidad a una
fuerza de potencia superior, la misma causa dolor, porque si tal fuerza tuviera
la potencia suficiente para transformar el impulso de resistencia volitiva o
sensitiva.
De acuerdo a los autores señalados existen tres especies principales de
dolor: dolor corporal, dolor interior y tristeza. Estos corresponden al cuerpo,
alma y espíritu.
DISTINTAS ACTITUDES ANTE EL DOLOR
Tenemos miedo al sufrimiento y ese mismo miedo es sufrimiento. El temor
ante el dolor físico es, con frecuencia, peor que el propio dolor; el miedo
ante el sufrimiento es miedo del miedo. El temor ante la muerte no es miedo a
estar muerto, sino miedo ante la situación en la que tengo miedo.
Es
importante distinguir dolor de sufrimiento. Sufrir es un fenómeno complejo. El
dolor físico, el malestar, la sensación de desagrado, no son desde el principio
idéntico al sufrimiento. El sufrimiento no se identifica, sin más, con el dolor
físico. Ni con cualquier tipo de malestar. Muchas veces, el temor al dolor hace sufrir mucho
más que el propio dolor. El sufrimiento, no es un dolo físico o moral, sino un
dolor que condena a la pasividad, donde no se puede hacer nada.
INTERPRETACIONES DEL DOLOR
Son muchas las
interpretaciones que se han dado del dolor y del sufrimiento. Recordemos sólo
algunas:
a) El budismo considera que para anular el
sufrimiento tengo que anular la voluntad. A través de la praxis meditativa debe
desaparecer el Yo; de este modo, se desvanece el sufrimiento. Se trata de evitar el
sufrimiento y no de plantear la pregunta sobre el sentido, porque el
sufrimiento es en sí mismo lo sinsentido.
b) Schopenhauer tiene una interpretación pesimista: “Toda la vida es dolor” Considera la apetencia al placer como
carentes de satisfacción. El placer y la felicidad son vistos como ausencia del
dolor. La felicidad existe
cuando impedimos el deseo, evitamos enfrentamientos.
c) Nietzsche encarna la interpretación heroica. Dice que el dolor no tiene la
última palabra: “el placer es más profundo aún que el sufrimiento”.
También señala que la
causa del dolor es la subjetividad sin correlación real. Pero proclama la
superioridad energética de la subjetividad sobre las fuerzas cósmicas
d) La interpretación dialéctica considera que el dolor es un mal y que
se debe evitar a toda costa pero a su vez es un mal que resulta necesario para
el incremento y la constitución del bien y por ello es en último término un
bien.
SENTIDO HUMANO DEL SUFRIMIENTO
Lo primero que se
necesita para saber qué hacer con el dolor es aceptarlo, como algo que esta
ahí, y que tenemos que encarar: es el momento dramático de nuestra existencia.
Señala Lewis: “la primera y más humilde operación del dolor destroza la ilusión
de que todo marcha bien”. Nos pone en situación dramática y eso requiere un modo de expresión.
Sin embargo:”el que se sobrepone a su dolor, sube más alto” (Holderlin). Quien acepta esa situación
convierte el hecho doloroso en una tarea: la de reorganizar la propia vida
contando con esa dramática verdad que se ha hecho presente. Así, “La enfermedad
me es dada como una tarea; me encuentro con la responsabilidad de lo que voy a hacer con ella”.
Yepes dice: “el dolor
realiza en nosotros una catarsis, una purificación, no solo corporal, sino
espiritual; nos hace menos dependiente de nuestro capricho”. El dolor eleva al hombre por encima de sí mismo porque ayuda, le enseña
a distanciarse de sus deseos.
Afirma Lewis: ”el efecto
redentor del sufrimiento reside básicamente en su propensión a reducir la
voluntad insumisa.” El hombre doliente se
ennoblece si ha aprendido a ser fuerte para sobrellevar su dolor. Después de
los dos momentos anteriores, se puede descubrir el verdadero sentido del dolor:
“yo sólo puedo afrontar el sufrimiento, sufrir con sentido, si sufro por un
algo o un alguien”.
LOS LÍMITES DEL SENTIDO HUMANO Y LA PLENITUD DE LA FE CRISTIANA
El dolor cuando queda integrado en la vida, nos moldea, nos hace más únicos, más humanos. Lo único que
consigue no romper a la persona es que sea capaz de amar de verdad. El amor es
un fuerte apoyo del
sentido del sufrimiento.
Algunos descalifican el
sufrimiento como si fuera una maldición. Se hace coincidir el sufrimiento con la absurdidad. Se olvida
que el dolor tiene también una dimensión perfectiva. Para alcanzar la felicidad
hay que luchar. ”Hay que buscar la perfección en las entrañas del sufrimiento”.
No se conoce verdaderamente al hombre hasta no saber como se comporta
frente al dolor. El mismo es el
acontecimiento fundamental para el perfeccionamiento personal. Si mejora y se perfecciona, el dolor ha contribuido a hacer a la
persona más feliz. Así, el dolor es una ocasión de
la que el hombre puede servirse para alcanzar esa perfección.
Ser feliz es elevar al máximo de perfección todas las
facultades, especialmente las espirituales; pero hay que olvidar el mal que se
está pasando. Por eso, insiste Polaino que es posible autor realizarse en la
experiencia dolorosa, porque el dolor es la ocasión, tanta veces mal
aprovechas, para el auto perfeccionamiento personal.
MÁS ALLÁ DEL DOLOR Y EL SUFRIMIENTO DEL HOMBRE
.
La pregunta acerca del sentido del dolor y el sufrimiento va más
allá del dolor y el sufrimiento. El misterio del dolor humano encamina al
misterio del amor divino:”Sin el sufrimiento de Cristo es locura tratar de
entender el sufrimiento del hombre”. El amor de Dios al hombre probado en
el sufrimiento ilumina el sentido del su dolor que se muda en amor de Dios y
amor a Dios. El amor
limpia y trasciende el dolor. El sufrimiento abre la vida a un sentido más
pleno y la hace más digna. Cristo curó a los enfermos y alivió al hombre en su
dolor. Con eso demostró que es bueno combatir el dolor. Pero son su vida y su
sufrimiento enseñó a divinizar el dolor. Tanto se acercó al sufrimiento que Él
mismo se hizo sufrimiento. A
partir de aquí, el sufrimiento será re dimensionado de una forma nueva: el dolor
será vinculado al amor. Sufrir no será en adelante, sino amar. El hombre se
realiza en tanto que sufre y su sufrimiento se asocia a la cruz. El sufrimiento
se transforma en fortaleza salvífica y su miseria en potencia redentora.
Cuesta entender el
sufrimiento en la medida en que no sabemos quién es Dios y quienes somos
nosotros y los demás y cómo tratarlos. El problema está en nosotros, en nuestra
superficialidad. Cuando se
sufre con humildad, se puede ir adquiriendo esa sabiduría que advierte lo
eterno, porque el sufrimiento es anuncio de lo que está por llegar, aviso de
que hay algo que permanece para siempre y, que lo que importa es el amor que se
posee.
EL VALOR SALVÍFICO DEL DOLOR HUMANO
Escuchemos finalmente a Bruno Forte: en la muerte y resurrección del Hijo, se
revela el doble “éxodo” como única posibilidad de dar valor salvífico al dolor
humano: la salida de Dios de sí mismo hasta el abajamiento
supremo de la Cruz y Su retorno. El “éxodo de Dios” del Hijo venido en la carne
culmina en el acontecimiento de Su muerte, como lugar del extremo advenimiento
del Eterno en la forma de la limitación humana: pero el sufrimiento y la muerte
en Cruz son iluminados en su profundidad abisal por el “éxodo hacia Dios” de la
resurrección del Hijo encarnado, en que la muerte ha sido engullida por la
victoria (cf. 1Cor 15,54).
La
cuestión sobre el sentido del sufrimiento es específicamente bíblica. Presupone
la fe en una ilimitada totalidad de sentido, la fe en que el universo en su
conjunto descansa dentro de un contexto de sentido. Sólo desde ahí tiene
sentido preguntar sobre el sentido del sufrimiento. Tal pregunta se plantea
ante todo allí donde se cree en un Dios omnipotente y bueno, es decir, allí donde,
por tanto, es posible preguntar: «¿cómo se armoniza ese hecho con la existencia
de sufrimiento en el mundo?».
En Homero no se plantea la pregunta
sobre el sentido del sufrimiento. Los héroes homéricos viven todos dentro de
una cierta tristeza. Saben que estarán sobre la tierra sólo un corto tiempo, y
que luego deben bajar al Hades, donde les aguarda un oscuro destino.
Sólo donde se acepta y se cree en un sentido universal, como sucede en
la religión bíblica, llega a ser planteada como tal la pregunta sobre el
sufrimiento. Aparece como pregunta sobre la justificación de Dios (es decir,
como justificación del obrar de Dios), pero no entendida en el sentido de que
si Dios quisiera podría evitar cualquier sufrimiento (es decir, no poniendo en
Dios la causa del sufrimiento). de manera
extrema ante la dolorosa experiencia de la falta de sentido: «Dios mío, ¿por
qué me has abandonado?» También esto, en efecto, es un rol dentro de un drama.
Jesús reza un versículo de un salmo, y representa el papel del siervo sufriente
de Dios del Antiguo Testamento. Pero el papel debe ser representado
comprometiendo la entera existencia, y eso significa que quien lo representa
debe perder de vista el conjunto del guión. El sentido del papel es la
experiencia de la falta de sentido. No cabe ver en esa historia de la Pasión
ningún vestigio del heroísmo estoico. La Pasión de Jesús está descrita
expresamente como algo que se hace contra su voluntad. A ella pertenece el
ruego que dice: «haz que este cáliz pase de mí».
Si
nos preguntamos por el sentido cristiano del sufrimiento, debemos considerar
cómo es interpretada la Pasión de Jesús en el Nuevo Testamento. Hay en él dos
pasajes centrales que ofrecen esa interpretación, uno del apóstol Pablo, quien
afirma que Jesús se hizo «obediente hasta la muerte», y otro de la Epistola a
los Hebreos, en el que de manera aún más fuerte se dice que «aprendió a
obedecer a través del sufrimiento».
SUFRIMIENTO Y DESOBEDIENCIA
El Nuevo Testamento describe esta
situación como desobediencia, como el estado en el que cada cual busca
convertirse en el punto central del mundo. El sufrimiento vuelve a situar el
punto de vista en su perspectiva universal: descubro repentinamente la
situación en la que todo nos encontramos, y me aparto de la desobediencia. Pues
la desobediencia es no escuchar, no oír el sentido del todo. Sólo puede
representar bien su papel quien presta atención a las órdenes del director y
escucha el papel de los otros.
La interpretación cristiana del
sufrimiento dice, según creo, que lo hombres viven en un contexto general de
culpa que se caracteriza por que cada uno se ve a sí mismo como el punto
central (el ombligo) del mundo. Ese contexto de culpa sólo puede ser eliminado
si es experimentado como sufrimiento. Mientras el malo encuentre aceptable y
perfectamente en orden vivir a costa de los demás, ¿para qué cambiar la
situación? El que sufre se ve obligado a experimentar la falsedad de la
situación. Esto se ha puesto de relieve constantemente en la tradición
cristiana. Todos los grandes santos y doctores de la Iglesia han entendido el
sufrimiento como el irremediable reverso de la arbitrariedad.
EL CONSUELO DEL SENTIDO
Cuando se habla del sentido del sufrimiento, no se puede pretender
obtener una respuesta transparente acerca de nuestro sufrimiento. Si
alcanzáramos tal tipo de respuesta, no sería ya el nuestro verdadero
sufrimiento. En el sufrimiento hay siempre un momento de comprensión. Su
sentido aparece sólo puntualmente, como «una luz que alumbra mi sufrimiento».
¿TODOS LOS QUE SUFREN ENTIENDEN EL SENTIDO?
¿Qué sucede con el dolor al que no
le podemos encontrar un sentido?, ¿qué sucede con el dolor de los animales, con
el dolor de los niños pequeños? Nos situamos aquí ante una oscuridad que no
podemos penetrar. No sabemos qué es el dolor para un ser que no entiende el
sentido (incapaz de preguntarse por el sentido), un ser que tampoco experimenta
el sin sentido porque se mueve en una perspectiva no trascendente. Para un ser así sólo es puntualmente
real el dolor actual. Qué sea el dolor para él no es comprensible para nosotros
ni positiva ni negativamente. Sabemos que experimenta el dolor. Lo vemos. Pero
no podríamos decir que sufre, porque el sufrimiento es un fenómeno complejo al
que le pertenece la experiencia de la falta de sentido, la cual sólo tienen los
seres capaces de entender el sentido.
A esto se añade que el dolor no es
algo acumulativo a muchos individuos. El dolor es siempre «mi dolor», y el
dolor de miles de hombres no es ni peor ni mejor que el dolor de uno sólo, no
es sino el dolor de miles de individuos singulares. El dolor de un solo hombre
plantea el mismo problema que el dolor de miles de hombres. Auschwitz no
plantea ningún problema de Teodicea que no estuviera ya planteado desde Caín y
Abel.
El
sufrimiento sólo es suprimido cuando el sufrimiento de cualquier hombre se
transforme en alegría. De eso se habla en el Apocalipsis, al final del Nuevo
Testamento: «¡Mira, ésta es la morada de Dios con los hombres! Él habitará con
ellos y ellos serán su pueblo, y el Dios con ellos será su Dios. Enjugará toda
lágrima de sus ojos y ya no habrá muerte, ni llanto, ni gritos, ni fatigas,
porque lo anterior ha pasado (...) Mira, hago nuevas todas las cosas.»
ARTICULO
El dolor y el miedo es un antiguo temores,son las emoción mas importante de nuestra vida ,el miedo nos mantiene a salvo es un instinto de vida ,pero al mismo tiempo puede provocar acciones equivocadas, el miedo dirige nuestras decisiones,también puede alterar nuestros sentidos, el miedo es una respuesta automática e involuntaria del cuerpo,al igual que el dolor tiene gran importancia es un sentimiento que nos avisa que algo esta mal o esta fallando, el temor ante el dolor físico es, con frecuencia, peor que el propio dolor; El dolor es clasificados en distintos tipos ,el dolor vivido en alguna situación puede generar miedo primitivos,toda experiencia dolorosa deja un recuerdo importante, no en cuanto dolor propiamente dicho, sino en tanto que experiencia dolorosa o pánico al volver a esa situación las neuronas reaccionan ,el dolor tiene una clasificación que permite medir la magnitud de ello y es interesante saber como actual en nuestras vidas.
El dolor y el miedo es un antiguo temores,son las emoción mas importante de nuestra vida ,el miedo nos mantiene a salvo es un instinto de vida ,pero al mismo tiempo puede provocar acciones equivocadas, el miedo dirige nuestras decisiones,también puede alterar nuestros sentidos, el miedo es una respuesta automática e involuntaria del cuerpo,al igual que el dolor tiene gran importancia es un sentimiento que nos avisa que algo esta mal o esta fallando, el temor ante el dolor físico es, con frecuencia, peor que el propio dolor; El dolor es clasificados en distintos tipos ,el dolor vivido en alguna situación puede generar miedo primitivos,toda experiencia dolorosa deja un recuerdo importante, no en cuanto dolor propiamente dicho, sino en tanto que experiencia dolorosa o pánico al volver a esa situación las neuronas reaccionan ,el dolor tiene una clasificación que permite medir la magnitud de ello y es interesante saber como actual en nuestras vidas.
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